Archive for noviembre, 2006

Karla y su guitarra

Lunes, noviembre 6th, 2006

 Karlita

Conspiración cuántica

Domingo, noviembre 5th, 2006

Por ratos le da por imaginarse que flota rio arriba, que no la arrastra la corriente.   Por ratos y sólo por ratos se imagina que levita y se suspende inanimada a mirar todo desde arriba. Tiene una constante obsesión con el futuro, tiene planes y destinos. Pero le falta trazar las rutas en su mapa.  En este peregrinar irreversible se va haciendo camino a veces hasta sin quererlo.

El horizonte la obsesiona, donde el cielo y el mar se funden en esa línea imaginaria que ilustra lo infinito.   Su naturaleza instantanea, efimera, irreverente e irrelevante le marcan con desdén el ritmo de sus días. En los que salirse con la suya es la gloria, es expandir las alas y volar libre; rumbo a ese infinito que los rayos del sol persiguen inútilmente.  Mientras se alejan de nosotros hacia el horizonte, dando paso a la noche. 

Cuando su piel toca la de ella se olvida de que es uno y prefiere imaginarse que se funden.  En un cambio mágico e inexistente en que sus manos se pierden en la piel de ella, que tersa e infinita lo absorbe como un hoyo negro.  No sabe si son opuestos y se atraen; si son iguales y se funden en un túnel cuántico.  En que el calor, la intensidad y la locura hacen que las cargas iguales se fundan para ver brillar estrellas. Alterando para siempre el ritmo de sus días. 

“De acuerdo con la física clásica, muy raras veces podían dos protones de una estrella ir con la rapidez suficiente para romper las murallas de sus campos de fuerza y fundirse en un solo nucleo.  Sin embargo ahí estaba el sol, con el rostro radiante, riéndose de las ecuaciones que afirmaban que no podía brillar.”. 

Por suerte la física clásica tiene validez para objetos grandes y en la escala nuclear rigen las reglas de la indeterminación cuántica.  Por suerte, en tu vida y en la mía, las reglas creemos ponerlas tú y yo. Criaturas de átomos que habitamos un planeta a la deriva. Porque salirnos con la nuestra es la gloria, es expandir las alas y dejar que con tan sólo miradas tatuemos besos en nuestras almas.  

A una semana del Zombie Walk 2006.

Sábado, noviembre 4th, 2006

Hoy hace exactamente una semana del super Zombie Walk. Quienes no fueron se lo perdieron.   La verdad no pensé que me fuera a divertir tanto,  me reí demasiado al punto de que cuando llegue a la casa me dolían los cachetes de sonreír.  ¡I know, Zombies don’t laugh! Pero yo no lo podía evitar.  Para los que se están preguntando de que estoy hablando, pues imaginen a entre 20 y 30 personas disfrazados de zombis, caminando como zombis por una avenida, curiosa la escena.

Quiero felicitar a los organizadores por la iniciativa.  En realidad, por alienante que parezca el concepto,  fue una idea que nació aquí en Panamá, con zombis panameños (al menos en su mayoría) y que no contradice para nada la personalidad de nadie.   Al contrario, reafirma que las ideas locas tienen cabida.    También fue muy bueno el hecho de que los zombis participantes, se tomaran muy en serio su papel pero sin hacer ninguna estupidez.  Se mantuvo un buen balance y creo que todos la pasamos bien.

A sabiendas de que sueno repetitiva yo me divertí mucho, aunque debo aceptar que mi disfraz pues no estuvo suficientemente “zombificado”.  Las heridas y moretones si me quedaron cool.     En mi casa la idea, contrario  a lo que yo pensaba, ha calado.  Ahora si estas muy cansado y caminas arrastrando los pies la explicación de mi padre es que estas practicando para la próxima “comparsa” de zombis.   Luego, claro, de que mi hermano les hiciera una demostración de cómo caminan los zombis. Espero que el próximo año tengamos un Zombie Walk 2007. 

Fotos hay muchas, pueden mirar las fotos de Mopxito y  las oficiales en Portodiao.  Allí encontraran muchos otros enlaces más con fotos y comentarios.

Triviales y mias

Sábado, noviembre 4th, 2006

Si tuviera problemas serios quizás no me quejaría de trivialidades.

Pero me excuso en lo relativo, así escribo y me quejo.

En el derecho natural de decir lo que me de la gana. 

Al final mis quejas, son sólo eso: triviales y muy mías.