Ella, él, la luna y yo….
Erase un vez un cuento que alguien quería escribir. Un cuento sin identidad y sin razon de ser. Que mientras lo escriben, se descubre y pide disculpas a su lector al no poder dar más. Un cuento que no llenará las horas de ocio de nadie, ni llenara una pagina. Un cuento que es borrado y que se pierde en mi pantalla antes de realmente ser.
Sentada al borde de una calle alguien mira una luna. Sin que la luna sepa que la miran y sin que quien la mira sepa realmente porqué. Presa del engaño de una luna falsa que con luz ajena parece iluminar una noche real. Se pasan las horas y si la luna está llena, ella tambíen. Llena de verdades tan reales como luz de luna.
Ella se debate entre mis dudas de si vale la pena contarla y de si el cuento se podrá
conformar con hablar de ella. Sabiendo que él la odia tanto como ella a él. Ella porque odia hablar de ella y el porque sin ella no es.
El cuento tiene aspiraciones. Quiere contar de proezas de dinastías latinoamericanas. Hablar de militares en los Andes, de apartamentos en Madrid; Al menos saber donde la lleva su corazón. Pero ella, ella solo mira la luna y no le cuenta nada.
Ella en cambio tiene aprensiones. Ni piensa en los Andes y de Madrid solo sabe que no tiene playa. En el fondo quisiera poder contarselo todo. Sabiamente calla al no tener nada que decir. Yo trato de inventarla para mantenerla viva en un cuento frustado que es capaz de asesinar. Pero no se me ocurre nada que valga la pena contar. Este cuento ambicioso quiere caballeros andantes y no damicelas en apuros que nadie va a rescatar.
El me reclama una noche oscura en la que ella no tuviera qué mirar. Se ensaña con la luna que en realidad no tiene culpa de nada. Has que se vaya! Yo no la quiero borrar. Has que ella se marche! Finalmente el sueño llega y la calle no es un buen lugar. La brisa fria juega con las nubes y ahora ya nadie puede ver la luna.
El cuento por un momento se alegra porque ahora hay brisa, sueño, nubes y ahí en el fondo estará, quien sabe por cuanto más, la luna. Ya no la tiene tan sólo a ella.
Ella se para, pero no para complacerlo sino para ir a dormir. Tan pronto puso su cabeza en la almohada ella se quedo dormida. Ella sólo es en el mundo de los sueños. Ya no hay ni luna, ni nubes, ni brisa; tan solo estan los sueños de ella. Sueños que el y yo ignoramos.
Yo tranquilamente me quedo con mis dudas sobre quien era ella y con un punto final aniquilo a un cuento que nunca fue. Porque aquí la única que vive feliz para siempre es la luna que con nadie tiene que ver.



April 9th, 2005 11:20
Hola Blue, me parecio bastante interesante tu cuento hay que leerlo con bastnate detenimiento y analisis ya que lo de la luna es muy cierto que solamente esta de by-stander y la verdad no quiere saber de nada ni de nadie y sigue feli en el aire.
April 11th, 2005 13:55
blue, cambie mi url a
http://asieslavidaenpanama.blogspot.com/