NUESTRAS RESERVAS DE BOSQUES Y DIVERSIDAD BIOLÓGICA ESTÁN EN PELIGRO

junio 14th, 2012

Comunicado al país – Pra leer y divulgar!!

Por este medio, los abajo firmantes, profesores y estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología de la Universidad de Panamá, expresamos a la luz pública nuestra profunda disconformidad y preocupación por las acciones de desprotección legal a los ecosistemas de humedales de la Bahía de Panamá, por la reducción de las multas por la tala de mangle y por la desprotección legal del Área de Uso Múltiple del Distrito de Donoso, como consecuencia de las recientes actuaciones desacertadas de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo de la Corte Suprema de Justicia y de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), quienes lejos de velar por los intereses y bienes patrimoniales del Estado, como lo son nuestros recursos naturales renovables, lo condenan a una desaparición inminente.

Nosotros, como académicos profesionales y estudiantes en diferentes áreas de las Ciencias de la Vida, debemos alertar a la Ciudadanía sobre el valor de los ecosistemas de manglar, para asegurar la producción de los recursos pesqueros, conservar la diversidad biológica, garantizar la calidad de las aguas costeras, proteger las zonas costeras para evitar las inundaciones de tierras bajas y, en general, asegurar el bienestar y la vida de todos los ciudadanos. El riesgo de tales actuaciones es particularmente perjudicial para la zona oriental de la Bahía de Panamá, donde se localiza el ecosistema costero-marino biológicamente más productivo con que cuenta la República de Panamá. La importancia de estos humedales representa un significativo aporte al PIB y consecuentemente al crecimiento económico de la nación panameña, como ha sido confirmado por numerosos estudios científicos realizados durante los últimos 40 años.

Diversos estudios han demostrado entre otras cosas que:

a. Ocho de las nueve (8/9) especies de camarones que son aprovechadas por la flota industrial y artesanal, utilizan los manglares de la Bahía de Panamá como área de crianza de sus individuos juveniles;

b. La mayor población de anchovetas y arenques, utilizados en la elaboración de harina y aceite de pescado, se desarrollan en aguas costeras nutridas y enriquecidas por material proveniente de los manglares;

c. La mayor parte de las especies de peces con escamas (pargos, robalos y otros) que se comercializan en los mercados locales, se desarrollan durante la etapa juvenil en estos manglares;

d. Más de un millón de aves que migran entre los hemisferios Norte y Sur de América utilizan el sustrato de lodo de los manglares como sitios de alimentación y de descanso;

e. Se estima que los manglares alojan una diversidad biológica que supera el millar de especies, que van desde bacterias, hongos, insectos, moluscos, crustáceos, peces, aves, reptiles, mamíferos, líquenes y plantas especialmente adaptadas.

Sumado a las razones anteriores, la Constitución Política y diversas leyes de la República, establecen la obligación para el Estado de preservar los recursos naturales, prevenir la contaminación, mantener el equilibrio ecológico y evitar la destrucción de los ecosistemas, a través de las Instituciones competentes que fueron creadas para ello, las cuales en estos momentos deben asumir su responsabilidad, cumplir y hacer cumplir las normas.

Por lo anterior, hacemos un llamado urgente a la reflexión a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y a los directivos de la ARAP, para que reconsideren sus recientes actuaciones, que dan paso a una avaricia depredadora disfrazada de progreso y que sólo favorecen a unos pocos. Sus actuaciones de hoy contribuirán a definir si nuestros descendientes heredarán un patrimonio natural valioso y vivirán en un estado de bienestar o por el contrario en el caos pernicioso; lo cual como ciudadanos tenemos el deber de rechazar.

Lectura de metro

noviembre 28th, 2008

He descubierto un nuevo placer: leer en el metro.  Demorar 45 minutos en el metro para llegar al trabajo cada mañana no es precisamente alentador (agreguen 45 minutos más de regreso). Al contrario, la sola idea me motiva a oprimir el botón de snooze de mi despertador, más de una vez.   Sin embargo, un buen libro puede hacer toda la diferencia.

Empece por terminar “Primavera con esquina rota” de Mario Benedetti, seguí con “La tregua”, también de Benedetti. Luego me compré “La insoportable levedad del ser” de Milan Kundera.    Después de este, yo no sé el resto del mundo, pero yo necesite un descanso. Me dediqué a leer cualquier vaguedad.   Como la Cosmopolitan por ejemplo, que aunque no se puede considerar eso literatura, no deja de aportar información valiosa.  Mundana, pero valiosa.

Superado el shock y como la biblioteca de mi casa está al otro lado del Atlántico seguí con lo único que tenía:  “El Mundo” de Juan José Millas.  Lo digo de esta manera porque intenté leerlo en las 30 horas de vuelo Madrid – San Franciso  – Madrid y me fué imposible agarrarle el ritmo a la narración.    Sí, he dicho ritmo y estoy segura de que cualquier lector de poca monta como yo me entiende… En fin, también lo he terminado.

Desesperada y sin nada que leer me tuve que resignar a comprar Atlas Shrugged en español, es decir: “La rebelión de Atlas”.   Me venían recomendando esta novela desde hace un par de años pero yo me resistía; no sé por qué.   No es nada liviana y cargar sus 1250 páginas en el metro no es nada cómodo, pero me encanta la novela.  Entiendo que es una de las novelas más largas que se haya escrito (eso me dijo Karla y eso dice la Wiki).  Ya he leído 900 páginas y no sé que haré cuando la termine.  Tengo un conflicto interno, no sé que hacer!  Terminarla rápido para saber como acaba o que dure un buen rato más para no tener que despedirme de Ayn Rand, su autora.  Lo más seguro es que terminar de leerla me tome una semana más.

De todos modos ya tengo otro libro en espera: “La aventura de pensar” de Savater.  Este lo compre para mi viaje MAD – PTY – LAX – MAD y ahí sí que hay una burrada de horas (la expresión madrileña del post, en Panamá diríamos que son buco horas. buco: un galicismo bien panameño).    A este tampoco logré agarrarle el ritmo.

Queda claro que no soy lectora de aviones, ni de aeropuertos y de buses ni hablar!  Me mareo.  Por ahora soy una lectora más del metro de Madrid.

A la memoria de los peces

noviembre 2nd, 2008

Sigo en Madrid, sigo escuchando a Silvio, sigo odiando el frio y prefiriendo el calor.  Sigo amando la coca-cola, el té de manzanilla, el chocolate, los skittles y la mantequilla de maní.  Me sigue gustando bailar salsa, merengue  y reggaeton.   Sigo extrañando las lluvias tropicales… Extraño que llueva con rabia y desesperación.

Ahora también me gusta el jamón Serrano, las croquetas, el pan tomata y el turrón.  Desayuno magdalendas, almuerzo a las dos y ceno irremediablemente tarde.   Ahora puedo pagar mi renta y hacer cenas dignas de invitar a alguien más. Puedo lavar mi ropa sin que la blanca salga rosa o gris.  Ahora entiendo de economía, de contenido y de cambios monetarios.  Sé lo que es ser borde, ir a mi bola y lo que es guay.  Aunque no me mole decir que algo está de puta madre, ni me descojone de risa y siga pidiendolé a la gente que se corra.
He hecho tantas cosas en tan sólo un año, me he conocido tanto, he llegado a extremos.  He estado profundamente orgullosa y profundamente decepcionada de mi misma.   He aprendido a perdonarme y a no tomarme tan en serio.  … y  lo que es muy obvio, he aprendido a conjugar en preterito imperfecto.

Sigo teniendo fobia a las escaleras y diciendo la verdad.  Sigo comprando por impulso y durmiendo de más.  Sé lo que es un verano en Madrid…  Hace más de un mes que cumplí un año en Madrid y para celebrarlo viajé. Para comprobar que aún tengo mucho que aprender, que en mi país hay personas a las que quiero profundamente y a las que estaré unida de por vida.  Que para algunas cosas sigo siendo la misma que siempre fuí.  Antes de venir alguien me dijo: “La gente dice que París es la ciudad del amor.  Se equivocan Madrid es la ciudad del amor.”  Aunque para mi esto no es cierto, en esta ciudad (y en otras de la costa oeste) he superado uno de mis grandes temores: no sufrir nunca de lokura de amor.  He experimentado una vez más lo que es perder el control para dar lo mejor y lo peor de mi.   Sé lo que es tener el corazón herido de dudas de amor y que soy incapaz de guardar rencor.

Nunca imaginé que en un año pudiera caber tanta cosa, aunque sienta que ya no sé escribir.  Sin duda soy feliz con esta esquizofrenia tan particular.  Que grato es encontrarme vaya donde vaya.  Que suerte desde un principio caerme tan bien.

A la memoria de los peces, de los que hay muchos en el mar.  Aunque muy pocos valen la pena, los mios han estado a la altura del conflicto. NEXT!

Intermedio II

julio 20th, 2008

Los intermedios de la vida nos producen ansia, angustia o bien resignación. Estos pueden dar paso a cosas totalmente distintas sin que tengamos la seguridad de que habrá un segundo acto.

Bien dice Alejo Carpentier que “el hombre ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse tareas. En el reino de los cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término,imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de este Mundo.”*

En el reino de los cielos no hay intermedios; aquí y ahora depende de nosotros el segundo acto.

* Alejo Carpentier en “El Reino de este Mundo”

Donde el corazon te lleve

junio 25th, 2008

(Fragmento)

“Y luego, cuando ante tí se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde el te lleve.”

~Susana Tamaro